¿Has oído hablar sobre los engobes cerámicos?
Se trata de un material muy usado en cerámica, ya que las posibilidades decorativas que ofrece son prácticamente infinitas.
Durante este artículo, descubrirás qué es el engobe, cómo se prepara, qué variedades existen y cómo utilizarlo para dar a tus piezas cerámicas el toque único que buscas.
¿Qué es el engobe?
En realidad, el engobe no es más que un tipo de arcilla (es decir, el resultado de mezclar arcilla con agua) coloreada.
Para colorear el engobe, se mezcla la arcilla con silicato sódico, otros defloculantes, fundentes o pigmentos colorantes.
La textura del engobe es parecida a la de un yogur y, al ser una arcilla, su resultado siempre es mate, por lo que, si queremos brillo, lo tendremos que añadir en una segunda cocción mediante esmaltes o barnices.
Se aplica sobre la pieza cruda en la primera cocción y es una forma accesible para que los niños puedan colorear sus piezas sin tener que recurrir a las dificultades que entrañan los esmaltes cerámicos. Pero veamos cuáles son los usos del engobe con mayor profundidad:
¿Para qué se utilizan los engobes cerámicos?
Como hemos dicho, los engobes se aplican sobre piezas de cerámica a modo de decoración. Son geniales para obtener diferentes efectos sobre el barro, ya que, además de color, tienen volumen, lo que puede aprovecharse para realizar pequeños modelados sobre una pieza.
Algunos objetivos de aplicar un engobe podrían ser:
- Dar color a una pieza de una manera sencilla e incluso hacer dibujos sobre ella.
- Cubrir posibles desperfectos.
- Generar diferentes texturas y volúmenes sobre la superficie de nuestra pieza.
- Modificar sus propiedades, como la dureza, el craquelado, la resistencia o el desconchado, ese defecto que ocurre cuando una parte del esmalte se desprende.
- Impermeabilizar la base de nuestra pieza.
¿Cómo se prepara un engobe cerámico?
Aunque existen engobes ya preparados de diferentes colores, tamaños y formatos, también existe la opción de elaborar nuestra propia mezcla de manera sencilla.
Para ello, sólo será necesario mezclar nuestra arcilla con pigmentos, ya sean óxidos metálicos o pigmentos silicatados.
No se recomienda usar más de un 10-15% de pigmento con respecto al volumen en seco y tenemos incluso la opción de texturizar el engobe con otros materiales no combustibles, como limaduras metálicas, arenas, minerales pulverizados o incluso vidrio molido.
Todos estos materiales deberán mezclarse en polvo para que la masa sea homogénea, añadiendo más o menos agua dependiendo de qué consistencia se desee obtener.
¿Y de qué depende que queramos una consistencia u otra?
Pues, sobre todo, de la técnica de aplicación que vayamos a emplear para cubrir nuestra pieza con el engobe, lo que puede conseguirse mediante un pincel, mediante inmersión, pulverización o vertido. Pero eso te lo contaremos más adelante.
Siguiendo con la preparación de nuestro engobe, veamos qué proporciones son las adecuadas para una preparación casera de engobe:
Elaboración con óxidos
En la elaboración con óxidos, la proporción del fundente no debería ser mayor al 15% en relación al volumen del elemento seco, lo que vendría siendo el 80% de arcilla.
También deberás agregarle entre un 2 y un 10% de óxido y una pequeña cantidad de agua.
Elaboración con pigmentos
Si te decantas por pigmentos, la fórmula básica consiste en un 70% de arcilla, un 10% de material fundente y entre un 15 y un 20% de pigmentos. También deberás añadir una cantidad generosa de agua.
Por cierto: por lo que hace a la arcilla, es preferible que uses la misma o una arcilla parecida a la que usaste para realizar tu pieza.
Ten en cuenta también que, en ocasiones, las altas o bajas temperaturas pueden provocar que los pigmentos sufran algunos cambios en su tonalidad en su resultado final.
Como ves, la elaboración de engobe no es muy complicada.
Aun así, si quieres ahorrarte algunos pasos o asegurarte que el resultado sea el correcto, puedes echar un ojo a los engobes de nuestro catálogo, en el que encontrarás más de 40 tonalidades disponibles.

Pero lo cierto es que, a parte de sus distintos colores, existen variedades en los engobes que es importante que conozcas antes de decantarte por la fabricación o la compra de uno u otro. Te las explicamos a continuación.
¿Qué tipos de engobes existen?
A grandes rasgos, podemos distinguir entre tres tipos de engobes:
- El engobe clásico, que es simplemente la mezcla de barro y agua con no más de 10% de fundente.
- El engobe vitrificado, también llamado esmaltina, que es considerado como una especie de híbrido entre un engobe y un esmalte. Para elaborarlo, se necesita agregar desde un 30 hasta un 50% de esmalte transparente a un engobe.
- Los esmaltes de arcilla, que son lo mismo que la esmaltina a excepción de que la cantidad de esmalte supera a la del engobe.
Asimismo, existen diferencias en el formato en el que los engobes se encuentran disponibles en el mercado. Si quieres decantarte por un engobe ya preparado, es importante que conozcas las diferencias:
Formatos de los engobes comerciales
- Los engobes en polvo son mucho más fáciles de disolver y mezclar y darán a tu pieza una apariencia rústica y arcillosa.
- Los engobes en suspensión ofrecen un acabado más brillante y satinado, ya que son líquidos por contener fundente. Son una muy buena opción para trabajar con niños, ya que se trata de un ingrediente seguro y poco complicado de aplicar.
Supongamos que, llegados a este punto, ya has elaborado tu propio engobe o te has decantado por un engobe comercial. Ahora te interesará saber lo siguiente:
¿Cómo se aplican los engobes cerámicos?
Normalmente, los métodos que más destacan son la aplicación a pincel, la inmersión, la pulverización y el vertido.
Pero la manera con la que podemos trabajar es prácticamente ilimitada y podremos usar herramientas de todo tipo: pinceles, brochas, esponjas e incluso plumas.
Técnica de enmascarillado
Para esta técnica, se delimitan ciertas áreas de la pieza que no se quieran pintar y quieran mantenerse en su color original. Para este tipo de aplicación, la esponja suele ser una herramienta perfecta.
Técnica del chorreado
Se basa en darle la vuelta a la pieza de arcilla para luego volcar el engobe encima y lograr así un efecto de pintura goteando.
Técnica de marmolado jaspeado
Es la técnica ideal si queremos conseguir un resultado con distintos colores y texturas. Consiste en combinar distintos engobes y emplearlos directamente en la pieza de cerámica.
Aplicación a pincel o herramientas similares
Sí: en realidad, no hace falta ninguna técnica compleja para aplicar tu engobe. También puedes usar herramientas como brochas, pinceles, plumas o cualquier otro tipo de herramienta similar para decorar tu pieza con el engobe. El límite lo pone la imaginación.
Dinos, ¿te han quedado dudas respecto a los engobes cerámicos? Háznoslo saber en los comentarios y, si quieres convertirte en todo un experto/a en cerámica, no olvides suscribirte a nuestra Newsletter para no perderte ningún artículo como este.
