Aplica de 2 a 3 capas para obtener el mejor acabado.
Deja secar bien entre capas para lograr un resultado impecable.
Cubre por completo la pieza y cuece adecuadamente para uso alimentario.
Los colores pueden tocarse sin problemas: ¡que fluya el arte!
Listo para usar directamente del bote, con esponja o aerógrafo (si lo diluyes).
Crea tu propio tono: todos los colores son completamente intermezclables.
Perfecto para bizcocho de baja temperatura.